Mostrando entradas con la etiqueta NOTAS SOBRE POLÍTICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NOTAS SOBRE POLÍTICA. Mostrar todas las entradas

SOBRE LA VIOLENCIA, LIBRO DE HANNAH ARENDT

Como un acto deliberado, al comienzo del libro Hannah Arendt da la razón a Lenin y su predicción de un siglo lleno de revoluciones y violencia, es de esperarse, ya que los sistemas revolucionarios que se convirtieron en totalitarismos son punto clave para entender los mecanismos de dominación y demagogia. Habla, es claro, también de la ciencia, pero con un núcleo conceptual bastante difícil de abordar y por ello importante: la técnica. Técnica de la violencia, de la manipulación de las ideas; técnica de la integración de los mecanismos carismáticos sociales, técnica de los medios: técnica de la guerra, pero también guerra de técnicas.


"La verdadera sustancia de la relación violenta es regida por la categoría medios/fin, cuya principal característica, aplicada a los asuntos humanos, ha sido siempre la de que el fin está siempre en peligro de verse superado por los medios a los que justifica y que son necesarios para alcanzarlo".

SOMOS FALIBLES


Me pareció muy curioso, un día que hablaba con unos activistas sobre ética, que ellos consideran que concebir un aparato moral es como concebir una máquina de estado, que la moral es una imposición por que plantea límites y dirige conductas. Me recuerda a una moda que prevaleció a finales del siglo pasado y que aún subsiste pero más tenuemente, aquella que separa por completo la filosofía, del pensamiento sobre moral, por considerar que hay temas que sólo pueden ser presentados en abstracto. Pienso que es cierto en parte eso de que hay abstracciones que son necesarias y que no pueden tratarse de otra manera, sin embargo eso no excluye que haya otros espacios para trabajar cosas irresueltas como las que trata la filosofía política y los estudios sobre moral. 

Se me hizo extraño que personas que defienden derechos consideraran que hay discurso de poder en una ética. Aún así, no acostumbro desechar aquello que me resulta difícil de entender y llevó un tiempo hacerme una idea de cómo tratar el tema. Entonces tenemos enfrente la complejidad de la oposición entre la tolerancia y la intolerancia. 
Se suele decir, ya casi por costumbre que hay que pretender la tolerancia, creo entender la postura de aquellos activistas que la defienden, si entendemos que esa defensa se opone al hecho de que un sistema ético está delimitado ya que, cuando menos con ambigüedad, tiene su límite de tolerancia.

Pero es muy interesante cuando Paul Ricoeur, quien se interesó en la filosofía moral en momentos en que ese tipo de trabajo estaba casi completamente abandonado y excluido por las modas nihilistas, afirma que el mal no es en absoluto tolerable. Queda entonces desmantelada la común idea sobre la bondad de la tolerancia (esto no es cualquier cosa si pensamos en todo lo que se cobija en algunos países bajo enmiendas de libertad de expresión, que son consideraciones muy progresistas pero altamente amorales, no se confunda con decir inmorales, sino ausentes de consideración moral, es decir que no están adaptadas a lo factual). 

Quiero hablar, sin embargo, del mal, pero de manera más simple, diciendo que el mal es natural, lo que esto quiere decir es que está inscrito en la naturaleza humana, y ese “mal” no es otra cosa que la falibilidad. 

Somos falibles.

Hablemos, ahora sí, de corrupción. Se habla de sistemas corruptos, de instituciones corruptas. Esta es, sí, un asunto político, pero se nos olvida que es a profundidad un asunto moral y que en ese concepto no se trabaja de lo macro a lo micro sino al contrario. Se nos olvida que en las biopolíticas y en las políticas del cuerpo no hay manifestaciones. 

PRACTICAR EL ESCEPTICISMO


Conocí el escepticismo formalmente cuando me interesé en lo que llaman posmodernismo, mediante una serie de dudas recientes, al menos en apariencia, entre otras cosas, sobre los relatos. Aquella que llaman la crisis de los relatos es más o menos evidente y pronunciada, hasta obvia, en los grandes relatos, la Historia en general y las grandes historias en particular, pero si uno se asoma más adentro del tema, muy pronto existe la posibilidad de cuestionar más documentos que los de narrativas históricas, se cuestiona entonces el documento en general. Hay también cuestionamiento de relatos más pequeños y de documentos más particulares; cuanto más crece el escepticismo por las narrativas, es mayor la radicalización de la postura.

Después conocí, sorprendentemente que el mayor de los escepticismos es originario, es antiguo; eso hace que se rompa la idea de la novedad de los posmodernismos  y lo digo en plural porque no hay una unidad en esos trabajos, no hay siquiera una definición, se habla a veces de posmodernidad, se le difiere mucho de posmodernismo y de otros términos similares. Encontrar el origen escéptico que es con toda precisión griego, no solamente desarticula la fantasía posmodernista, sino que también nos puede llevar a posiciones muy serias sobre muchas otras fantasías sobre lo nuevo, o contemporáneo (indefinible también), esas posiciones que son de hecho radicales, son por ello peligrosas, pero sirven, y pueden ser necesarias así sea cuando menos para desarticular desconfianzas tendenciosas.

Creo que ese sería el término del que deseo hablar: “desconfianzas tendenciosas”. 

Cuando hablo de posiciones radicales me refiero a ser escéptico, si vamos a serlo, hay que serlo con todo. Pero ¿qué es la confianza? La confianza se ha vuelto un valor muy elegante, es un lujo, es muy difícil errar poco en cuestiones de confianza; el trato de la confianza revela madurez y hasta liderazgo. ¿En quién confía usted y por qué razones? Esa noción de confianza es algo muy sutil y no pretenderé reducirlo a unos párrafos, pero es una cuestión de la naturaleza humana que puede motivar cualquiera de nuestros movimientos.

Ser escéptico, por supuesto, no es sinónimo de ser desconfiado, ahí la complejidad de la noción de confianza. Esa noción es completamente necesaria para la política. La cuestión política que es prácticamente todo nuestro estatus actual de humanos, pende del hilo de lo confiable, quiero decir, se tiene que confiar en algo, entonces ahí está la complejidad de este tema:

Debo ser escéptico respecto a todo, pero eso no implica ser desconfiado de todo, para lograr algo en política, debo confiar en algo.

Por otro lado, si planeo enunciar públicamente una desconfianza, por ejemplo como en nuestros días lo hay sobre unas elecciones, no puedo, o mejor dicho, no debo ser tendencioso. La tendencia hace que pierda valor mi escepticismo.

Ser desconfiado sobre otro que supuestamente ganó, pretender que hay infinidad de complots, sólo porque no gané una elección, no es una muestra de escepticismo, es una tendencia.  

O se es escéptico sobre todos y todo, o sencillamente no se es, el escepticismo no admite esa clase de moderaciones o conveniencias.

Les mencioné brevemente mi paso por la desconfianza y mi actual posición está aquí escrita, respecto a política y todo lo demás, y ha sido para decir que creo poder reconocer una fantasía, un escepticismo fantasioso por no decir falso cuando lo veo, y lo hago para decir, también, que no creo en las aparentemente justificadas movilizaciones y pseudorevueltas, a las que llamo antipolíticas por que la polítca tiene que ver con un orden y donde no hay orden sólo hay selva y depredación.

Donde hay amenazas, ultimatums, chantajes, ahí no hay política. 

IKRAM ANTAKI: VIOLENCIA EN LAS GRANDES CIUDADES


“El despotismo ilustrado se niega a esperar, pero la sociedad es lenta, por poco que falle algo, vuelve a salir la bestia, esta que es arcaica, que es violenta, que no habla de derechos y deberes, vamos, que ni habla, que no se pregunta si la pena de muerte es o no es eficiente, si es adecuada la conciencia de los hombres. No se pregunta nada, simplemente mata. ¿Qué es lo que ha fallado? Algo debe de haber fallado para que vuelva a surgir la bestia, la arcaica, la violenta“.
 IKRAM ANTAKI




Hoy que se habla mucho de violencia y que situaciones políticas obligan a considerar estrategias, quiero pensar en este programa donde invitan a Ikram Antaki para hablar de lo que era la violencia en las grandes ciudades, esto es antes del 2000. Lo expongo aquí porque el movimiento urbano en general es parte esencial en los asuntos de crimen y leyes.

La violencia de una ciudad es como una enfermedad, no es efecto, es síntoma. No se ataca el síntoma de forma aislada, se ataca la enfermedad. Creemos que el punto es señalar la forma más explícita del mal, la materializamos en otro (el criminal, por ejemplo) que asumimos externo por completo a nosotros, pero compartimos alguna de tantas líneas de discurso y es esa línea la que deberíamos de atacar. Una acción se enfoca en contener la fuga, eso es a corto plazo, la emergencia, mientras tanto la otra debería ir al largo plazo, sobre aquello que no es visible.



Pareciera que el crecimiento de las ciudades permite el descontrol y nos hace permitirnos ser hundidos en la masa, el crecimiento de la ciudad nos genera provechosos puntos ciegos, para todos, y así mismo, la permisividad excusada las más de las veces en la expiación de culpas. En la ciudad se gana a la par libertad que soledad, hay un montón de extraños libres entrecruzándose y observándose de lejos y aislándose mentalmente.  

Ikram Antaki se pregunta si no es la base del problema el crecimiento demográfico y la falta de coherencia entre crecimiento y desarrollo. Intuye que la administración no puede ser la misma para ciudades extraordinariamente grandes y que no puede funcionar tal administración con eficiencia sin algún tipo de descentralización. Tanto leyes como educación si no están a par generan esta disincronía.

Entonces, dejando escuchen el audio de 37 minutos (un tanto cortado), va un comentario, no importa cuán progresistas sean las reformas o que tan avanzada sea la arquitectura o el urbanismo, lo que funciona en unos sitios no necesariamente lo hará en otros, hay muchas ideas para las que no hemos estado preparados como sociedad, y cabe también mencionar que a eso se refiere la autora cada vez que dice que en asuntos de humanos las cosas deben ir lentas, es decir, en sincronía.

Cierra como es natural, con el asunto de la educación. En su punto que es controversial al tiempo que escribía esas ideas en libros, y que lo seguiría siendo ahora, Ikram recuerda muy seguido el despotismo ilustrado, en otras ocasiones la muy amable forma de la burguesía que nos ha hecho bien a prácticamente todos y es repudiada sin conocimiento. Cabe aquí una pregunta ¿Acaso una democracia ilustrada valdría lo mismo que una democracia ignorante?

HACER POLÍTICA


Me estoy preguntando en qué consiste hacer política. Hace poco escribí un pequeño ensayo llamado política del lenguaje, nada muy original, pero que señala cuestiones que los actores políticos actuales no parecen conocer, basado sobre todo en la idea de descubrir el poderío del lenguaje a través del uso de ciertas definiciones, por ejemplo la de “clase política”, la cual está diseñada en efecto para excluir.

Pienso que no logré llegar al punto esencial en ese escrito, punto que de hecho es inevitable en la pregunta ¿Qué significa la expresión “hacer política” para nosotros?, para quienes la pensamos antes de realizarla, o bien para cada quién. 

Considerando que mi partida era esa situación de los asuntos de poderío encadenados al lenguaje, me siento un poco escéptico al respecto cuando escucho la expresión “el hombre es un animal político”. Sólo puedo estar cierto en la primera mitad de la expresión, que el hombre es un animal, este pequeño detalle que no se me había ocurrido cambia todo el discurso, de mi ensayo en general y de la cuestión particular de “qué es lo propio de hombre”.

¿Es lo propio del hombre hacer política?, ¿no será probablemente que no todos los seres humanos pasamos de una simple animalidad?

Vamos a esto: la diferencia radica entre saber si toda cuestión de poderío puede considerarse como una noción o un rasgo de política. Se trata de entender si la política tiene que ver con nuestra necesidad de organizarnos o con la de ser factores de poderío, suponiendo, como vengo pensando desde hace tiempo, que este “poderío” se produce a sí mismo y es peligroso en tanto que no se origina ni en un sistema moral ni en ausencia de uno, dicha naturaleza significaría que nos es natural. 

Recapitulando, relacionaba esos juegos automáticos de poderío con una protopolítica, un origen de esta, pero al mismo tiempo pareciera sustentar toda política en general, desde esa microfísica del poder hasta los movimientos de estado. Cuando en cambio me pregunto si "el hombre es un animal político" es una afirmación verdadera de dos cosas, primero, que somos animales y luego, que somos políticos, estaría dando la razón a toda esta dinámica del poder que he descubierto que fascina mucho a las psicologías, más aún que a las antropologías. 

Pero qué sucedería si solamente la mitad es verdadera, que “somos animales”, y cómo evadir a toda costa que esto me lleve a ideas de ausencia de sentido de la vida (hedonismos y existencialismos emotivos). Si buscábamos un sitio para la ética en la política ahí está: sin sentido de la vida no es posible una política, no hay búsqueda de un mañana, no hay proyección, y más o menos nos consta que la política las más de las veces es pura proyección. Obviamente es una noción más relativa a Platón, que al materialismo.

¿Dónde queda el poderío pues? Mi interés en esta ocurrencia es que si el poderío atañe sólo a los animales y a nuestra media definición, no hay una verdaderamente exclusiva relación entre política y poderío; sin esa relación las reglas del juego cambian, cambia nuestro modo filosófico de entender las relaciones que ya no serían siempre consideradas como relaciones de poder, y cambia nuestro modo político de entender la animalidad en el ser humano. Lo político entonces no podría ligarse más al poderío que a la razón, y ese sí era mi punto y sigue siendo: el pensamiento. Lo anterior se traduce (para no quedar en dialécticas) en la conciencia del otro (curiosamente, no hay en esa conciencia mucha diferencia entre ética y política, y sin embargo ¿por qué habría de haberla?, eso tampoco me lo había preguntado); en que el espacio entre nosotros es la constancia de la presencia de los otros. Y considero, sí, que todas aquellas cuestiones de poderío son muy interesantes pero son altamente relativas a lo animal, y somos, sí, animales aún, pero una completa idea de política tendría que envolver lo que haya en nosotros de definitiva o definitoriamente humano. 

Por último si quisiera cerrar haciendo de todo el escrito un silogismo que retribuya al pensamiento la posición y la importancia política que merece, diría que sin el momento de detenerse a pensar, el asunto de las definiciones sería impensable, sería un hueco y siendo así theorein no sólo es contemplación, sino una crucial forma de praxis.

HANNAH ARENDT

Bien, Hannah Arendt. Estas son las cosas que uno debe compartir. Este libro fue editado a partir de un conjunto de escritos compilados por Ursula Ludz, se trata de una pregunta que se hace a "media noche", como ¿Qué es el arte? o ¿Qué es la filosofía?, Hannah  espera contestarse a la media noche de su vida quedando inconclusa su gran labor. A pesar de la edición los temas de la teórica política se reconocen claramente (el espacio público, el reconocimiento del otro, la otredad como distincion), todo de una manera mucho más abstracta, lo cual es muy difícil dado que siempre que hablaba de totalitarismo había objetos francos como el comunismo, esta vez se decide a plantear desde dónde somos seres políticos y en qué espacio.


Open publication

Dejo también el minucioso trabajo de la doctora Antaki sobre Hannah Arendt ya que aún no domino la obra de Arendt pero ella definitivamente puede dar un panorama de por qué es crucial este y otros libros.

El programa tiene una duración de 45 min aproximadamente y fue dividido según los segmentos. Todos descargables.

PARTE 1
Duración: 11:30min
LINK DE DESCARGA: http://www.4shared.com/audio/q-lwdQLy/HANNAH_ARENDT_1.html


PARTE 2
Por alguna razón solo reproduce 5:20min, pero dura 13:27min al descargarlo.
LINK DE DESCARGA: http://www.4shared.com/audio/brrQ6-jM/HANNAH_ARENDT_2.html



PARTE 3
Duración: 12:28min
LINK DE DESCARGA: http://www.4shared.com/audio/TV7ITj0s/HANNAH_ARENDT_3.html


PARTE 4
Duración: 8:27min
LINK DE DESCARGA: http://www.4shared.com/audio/J7-fiUVz/HANNAH_ARENDT_4.html



Aquí algunas palabras de Hannah que cita Ikram:
"NINGUNA HISTORIA DE INTELECTUALES ME EMOCIONARÁ NUNCA MÁS"

"TODO LO QUE HE HECHO Y ESCRITO ES EXPERIMENTAL"

"PENSAR SUPONE TENER LA VALENTÍA DE ENFRENTAR EL MUNDO, LA PLURALIDAD DE NUESTROS PARECIDOS. RENUNCIAR A PENSAR ES RENUNCIAR A SER HOMBRE"

En cierta escuela aguanta solamente un mes dando clases y dice: "NUNCA MÁS VOY A A APARECER EN PÚBLICO CINCO VECES POR SEMANA"

"NADA ES MÁS EFÍMERO QUE NUESTRO MUNDO, MÁS PRECARIO QUE ESTA FORMA DE ÉXITO QUE CONFIERE LA FAMA, NADA ES MÁS FACIL QUE EL OLVIDO"

Sobre Hanna Arendt Ikram Antaki dice lo siguiente:
"DETRÁS DE LAS OBJECCIONES, LAS RESERVAS, LAS DUDAS, HAY CON ELLA ALGO ASÍ COMO UN ACUERDO FUNDAMENTAL QUE NOS RELACIONA CON ELLA, UNA GRATITUD QUE SE TIENE HACIA CON QUIEN SE PUEDE TENER UNA CONVERSACIÓN INFINITA".

DIFÍCILES CUESTIONES


Hoy me encuentro en una posición muy difícil, les digo a los artistas que el arte no es urgente y a mis amigos que no pienso volver a asistir a alguna movilización, manifestación, protesta en la vía pública; no me importa los hijos de qué poeta se mueran. Me pregunto de qué privilegios gozan esos que por capricho de un objeto personal hacen marchas porque en ese momento que perdieron algo están hartos y desean mover masas, si ustedes se fijan, nunca se mueven antes. Me voy a atrever a hacer una nota: no todo es sobre nosotros. No se puede pretender hacer política y ser tan pasional. La política va a ser siempre sobre el "otro", mi relación con el otro; la libertad está planteada siempre en el radio en que no afecto al otro, no puedo llevar por ejemplo un país a la guerra por un insulto personal.

El poeta en cuestión dice: “Si ustedes están conmigo no me va a pasar nada, pero si ustedes me abandonan, va a haber un muerto más”.

En esa expresión vemos dos cosas, la primera es el grito de atención y la segunda es el ultimátum donde culpa a todo aquél que no se una a su causa al estilo Gadafi. Verdadero ejemplo de chantaje emocional al peligroso nivel del espacio público. 

Es tan delicado eso de los movimientos en masa, francamente ya no sé si es pura ignorancia o cómo es eso de la pretensión intelectualoide de la izquierda. ¿Se nos olvida lo que sucedió con un Nacional Socialismo en Alemania?

Piden libertad, casi aseguran que no son libres y que se sienten aprisionados por no sé qué poder. Todos dicen estar hartos y dan sus opiniones, y yo he estado titubeando por meses para publicar cualquier cosa sobre política porque es lo más delicado debido a la gran dificultad de sustraernos de nuestras emociones y nuestro cuerpo.  No debería hablar de mí, me disgusta hablar de mí en estos temas, no debería ser, pero es increíble cómo pueden todos esos manifestantes (que van con machete en mano a quejarse de la violencia) no saber que son tan libres que pueden decir cualquier cosa en la más plena impunidad intelectual y todavía sentirse muy orgullosos de ser "políticamente activos". 

Cuando uno logra ver que no dimensionan el daño que hacen a la sociedad esas personas, se da cuenta que saben poco o prácticamente nada de la política y que el otro les preocupa prácticamente lo mismo: nada. No quiero ser grosero ni mucho menos, pero si lo piensan, es muy terrible que en el mejor de los casos se trate de ignorancia. Es muy terrible tener que decir eso.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...